Ir al contenido principal

Imagino tener-te


En el reproductor de canciones suena "sway", por un momento me logro desconectar del mundo de oficina y comienzo a pensar en tí mi inalcanzable, describiré la escena que viene a mi mente:

Nos encontramos en un salón con una mesa para dos, cada uno con una copa de vino terminando posiblemente de cenar. La música comienza a sonar, tu te levantas, te imagino en traje muy elegante y yo con un vestido que debe de ser rojo, extiendes tu mano y en un vaivén nos encontramos listos para bailar. Comienzas meciéndote de un lado y hacia el otro y yo sigo tu paso muy lento, muy sexy, muy siendo tu y yo. Tu mirada fija en mi, puedo imaginar el brillo de tus ojos y de repente la música se detiene pero tu y yo estamos envueltos en un beso y otro ¡vaya somos los únicos en el salón!. El teléfono suena y debo atender a soporte, me bajo de la nube.


Recién regreso de almorzar contigo, una reunión aburrida pero tuve la oportunidad de observarte por unos momentos más antes que el día llegue a su final y ahora suena: Quando, Quando, Quando y mi mente vuelve a imaginar tener-te:

Nos encontramos en una cabaña posiblemente de alguna finca fuera de la ciudad, del ruido y la rutina, estamos frente al fuego que incinera poco a poco los leños de la chimenea, siento tu abrazo por atrás de mi y tus labios rozando mi cuello posiblemente esta vez hace frío por lo que compartimos un chocolate caliente, me robas un suspiro incluso teniendo-te, tus ojos encuentran a los míos y siento como tu mirada me quema, no puedo esperar un momento más, quiero que tus brazos me sigan envolviendo y embriagarme con tus besos, la ropa cae y puedo apreciar mi tarea favorita de desabotonar tu camisa hasta poder ver tu pecho y poder acercarme lo suficiente para sentir tu olor. Quiero ser tuya una vez más por lo que nos dejamos envolver en ese sentimiento, ahora la música se detuvo y yo solo imagino tu brazo envuelto en mi cuello y nuestras piernas haciendo un nudo. Eres tan mío sin serlo.


Cambiaré un poco el ritmo y recordaré una canción que ya días atrás me dijiste que escuchara: Me gustas.
Comienzo con un mariposeo, es extraño yo no creo en eso pero si me pudieses ver en este momento puede que tenga los ojos a punto de llorar por la alegría que provocas en mí. En esta ocasión puedo recordar algunas escenas ya vividas durante el ultimo viernes. Nos encontramos en tu auto y tus ojos de nuevo están puestos  en mi y tu...tu sigues siendo tan silencioso e intrigante para mi; pregunto la causa de tu mirada y obtengo una respuesta: "Estoy enamorado de ti". Nos encontramos en la habitación de un hotel de paso, decididos a entregarnos nuevamente a los placeres que solo encontramos cada uno en el otro. ¿Sabes? no me importa nada de tu vida, solo tú, realmente te quiero.
A mi también me gustan tus ojos y todo de ti.

La tarde esta a punto de terminar, suena "amor clandestino", me causa un poco de nostalgia esa canción, posiblemente no debería de estar sintiendo nada por ti pero esa fue una restricción que yo puse y que no quiero tener. Es dulce para tu gusto, pero me hace pensar en que te tengo así con la libertad que necesito pero sin la que quiero. Y entonces vienen las interrogantes a mi mente, se que a veces es mejor no pensar en sentimientos y usualmente no lo hago ¿acaso estas removiendo eso que estaba enterrado?.

Un día más se termino, los días a tu lado han pasado rápido pronto estarás de vacaciones y yo me quedaré suspirando aquí por ti, escuchando cualquiera de las canciones que me recuerdan a ti, suspirando y contando los días para volver a verte. ¿Quien eres tú?, solamente mi inalcanzable hombre, el que quiero y no quiero tener, pero con quien disfruto cada instante desde que un dulce se convirtió en el cómplice perfecto.








Comentarios

Entradas populares de este blog

Debo decir que te admiro

Debo decir que te admiro. Pero hay una lucha dentro de mi que no sabe que es lo que mas admiro de ti... Puede que sea tu dedicación a las cosas que te gustan, ¿acaba de salir tu expresión que intenta levantar una ceja?, te he visto en tu trabajo, siempre demuestras que sabes lo que haces aunque puede que no sea cierto siempre, te admiro porque sabes imponerte sin tanto esfuerzo y siendo siempre un caballero. Admiro tu inteligencia para hacer las cosas o para aprender a hacerlas, esa curiosidad que traes de nacimiento. Admiro de ti esa forma en la que haces que los demás te necesiten, yo incluida en esa lista, sabes exponer tus ideas, sabes demostrar tu inteligencia sin caer en ser un engreído y nunca he visto que te moleste enseñarle a alguien a realizar las cosas (excepto que sean tres veces...o cuatro, pero aun así lo haces). Te admiro por tu personalidad, supongo que es la experiencia de los años que te ha hecho saber llevar las situaciones, también debemos incluir que admiro ...

Una noche mas, la historia continúa.

El primer viernes del mes de diciembre estaba por terminar, nosotros teníamos ya nuestros propios planes y yo me sentía mas que ansiosa de poder salir de la oficina y quitarnos todo ese lío de fingir que solo somos amigos, las 5 de la tarde marcaba el reloj. El tiempo ha pasado, nuestra vida ha cambiado, especialmente la de él, ahora ya no tenemos que ir a un hotel para amarnos, ahora en la medida de lo aceptable es libre, fue mas de un mes donde los problemas hicieron su presencia y aunque todo no está solucionado el tiempo es el único que irá colocando todo como debe de ser, por el momento seguimos juntos y he aquí el relato de nuestra ultimo recuerdo. Nos dirigíamos en su carro por las calles de la ciudad nuevamente ¿al norte?, hicimos una parada en un supermercado, necesitábamos algunas cosas para su departamento entre ellas unas cervezas y los ingredientes para las micheladas, algo para picar, cigarrillos, cartas...Llegamos a su departamento y tras acomodar las cosas, él ence...

En sus palabras, quizá.

Ella no cree en nada, tal vez ni en el amor que le profeso pero necesita que le bese sus inseguridades, que acaricie sus miedos y que abrace los malos recuerdos, ella me necesita sin aceptarlo. Pero ella decidió quitarse la curiosidad conmigo de como hacer el amor, de hacer que el amor exista. Creo que ya aprendió la lección, pero con lo persistente y necia que es, no se conforma con una y quiere perfeccionar el arte, ese que yo le enseño entre mis brazos, debajo de ella y en ella, su candado ahogándose de mi llave, yo ascendiendo y ella hundiéndose, solamente le he enseñado a hacer lo infinito entre sus muslos. Si la tuviera a mi lado, le haría el amor cada madrugada como lección de un amor que no se compra ni se vende, tampoco se regala, solamente se aprende. Cada uno de esos días abriría los labios para saborear los suyos, para saborear su sexo, me colocaría a su lado  y la castigaría metiéndosela y sacándosela mientras mi brazo acaricia su pierna y  sus caderas. Intent...