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Día 6, 3 fantasías contigo y sin ti


Hoy escribiré sobre tres ocasiones en  las que te he cogido sin que tu lo sepas, esas veces en las que tocarme e imaginarte intentan revivir esos momentos en los que he estado contigo sin que estés presente, escribiré sobre esas en las que te sueño.

La cena romántica:

Una noche más llegó de esas en las que no te tengo, todo esta oscuro y yo no puedo conciliar el sueño, comienzo a pensarte junto a mi, posiblemente estamos cenando y tú estas tan guapo como siempre, ¿te he dicho que las camisas de botones con rallas azules te quedan muy bien?, es de esa forma en la que te imagino y yo a tu lado, seguramente con algún atuendo que te agrade o que me permita coquetear un poco contigo aunque lo importante no se muestra a flor de piel, puedo describir nuestro entorno como una habitación de algún hotel de la ciudad en un piso alto posiblemente el décimo desde donde observamos parte de la ciudad; en la mesa nos espera una botella de vino y la cena servida, mi mente se traslada a un brindis por nosotros, parece que la comida puede esperar un poco, quiero pasar al postre.

Me recuestas en la cama, creo que en esta ocasión sera con amor, llevo una blusa de botones que se encuentra metida entre una falta con el largo perfecto para que puedas imaginar que existe debajo, dejas al descubierto mis pechos y los besas, los besas como solo tu sabes hacerlo; continuas recorriendo mi cuerpo, me acaricias, pones tu mano entre mi pelo liso para la ocasión, te encuentras sobre mi y mi falta ha subido lo suficiente para que puedas observar las ligas que se sostienen las medias sujetadas a una tanga, me levantas y retiras la falda, mis nalgas quedan a tu disposición; retiro el cincho de tus pantalones y dejo que los mismos caigan, bajo tu ropa interior y puedo comenzar a besarte, a hacerte tener unos pequeños orgasmos, te saboreo, deslizo mi lengua a lo largo de tu erección, bajo hacia tus testículos y recorro nuevamente tu pene hasta poder tenerlo todo en mi boca; me levantas y quitas la ropa que aun falta, ahora tu estas besando mi sexo, pasas tu lengua y luego succionas, lo haces como si estuvieras jalando mis labios superiores, estoy a punto de conseguir un orgasmo cuando te detienes y me penetras, en ese momento estoy cerrada, mis terminaciones nerviosas están comprimidas y no pasan muchas de tus embestidas para que logres que tenga un orgasmo, me pones en cuatro, sujetas mi pelo por atrás y me nalgueas, siento como tus embestidas se vuelven mas profundas, mas duras y comienzo a mojarme mas, siento como desde adentro mi humedad comienza a envolver a tu pene, se que estas a punto de venirte y en unas embestidas mas los dos terminamos y en ese momento te dejas caer sobre mi espalda, nos dirigimos al balcón donde puedo observar tus ojos perdiéndose junto a los míos mientras un cigarrillo se consume.


¿Una Oficina?

Nos encontramos trabajando, posiblemente hasta tarde en alguna oficina y la gente se ha ido, parece que las cámaras del nivel donde estamos no funcionan y nos encontramos un poco cansados; tus ojos atrapan a los míos y comenzamos a besarnos con desenfreno, haces a un lado todo lo que esta en el escritorio y me colocas sentada allí mientras coloco mis piernas alrededor de ti, me quitas la blusa, el sostén, yo te quito esa camisa de botones ¿puede ser negra?, en unos segundos me encuentro casi desnuda y tu también, me dejas bajarme mientras te sientas en la silla y yo me coloco de rodillas justo bajo el escritorio para poder besar tu sexo, saboreandote una vez mas, recorriendo tu pene, haciéndote mio, me levantas del suelo y me pides que me siente sobre ti primero de espaldas, logro que tengas un pequeño orgasmo, regreso a besar tu sexo y me vuelves a levantar, me coloco sobre ti de frente, besas mi pecho mientras yo me muevo para ti, estamos tan excitados que estamos a punto de acabar por lo que dejo de moverme y te levantas de la silla, ahora me colocas en la orilla del escritorio y me penetras nuevamente, me coges tan rico que acabo para ti y tu para mi, nuevamente eres mio.


El carro

Vamos camino a algún lugar un poco lejos, puedo pensar que es carretera hacia El Salvador, nos encontramos en la carretera hablando y llegamos a algun lugar cerca de Santa Rosa, se puede observar un cielo estrellado, no hay poblados cerca, todo esta oscuro y la única luz proviene de las estrellas y de la luna, detienes el carro y  bajamos a observar mientras tu me abrazas por la espalda, nos comenzamos a besar y a besar, mis ganas de ti no se pueden calmar, nos metemos al carro y abres la parte superior, los sillones recostados y nos encontramos en el sillón del copiloto, subes mi blusa y besas mis pechos mientras desabrochas mi pantalón, yo hago lo mismo y comienzo a besar tu sexo, me encuentro sobre ti cogiéndote, haciéndote mio, me pides que me coloque abajo y comienzas a penetrarme, los vidrios empañados, yo gimiendo para ti y pronunciando tu nombre, tu tan guapo como siempre, tus ojos se encuentran en un incendio cuando nuestras miradas se cruzan, tus palabras: voy a acabar y yo te pido que no te detengas, mis piernas se encuentran enrolladas en ti y te vienes, me acabas profundamente y yo me aferro a ti, a tu espalda, te beso y te abrazo. Estoy recién cogida en medio de la nada y de todo porque lograste llevarme a ver muchas estrellas en lugar de bajarme solo una.



Otro día más en el que debo de recurrir a las letras por no poder tomar-te, todo es normal aparentemente pero yo, yo con el paso del tiempo puedo decir que me he dado cuenta que ya no te extraño, ese sentimiento posiblemente quedó atrás, ahora se que te necesito aquí mi inalcanzable.


Día 6, te sigo esperando inalcanzable, TA...G ¿y que pizados?







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