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Las cinco y una noches

Todo inició como un plan para poder pasar esas horas de madrugada, cuando todo mundo duerme despierto entre mis piernas, la idea se fue afinando durante los primeros meses y logramos pasar una madrugada así, a la luz de una esperanza acompañada de una botella de vino aunque esa primera noche no fue tan noche ahora cuenta como el ensayo para las que vendrían.  Noche 1: Basta de ensayos, aquí va LA PRIMERA Había pasado casi un año desde nuestro ensayo, el plan era casi perfecto. Fue un lunes del mes de mayo, era invierno pero no llovía. Llego por mi a las 9 pm al salir de un curso y nos dirigimos al hotel que fue testigo de esa primera vez que fui suya un poco más de un año atrás. Llegamos al hotel y pedimos algo de beber, comimos un poco pero estábamos listos para amarnos, para hacer de cada uno lo que correspondía, para entregarnos en ese deseo creciente que quema y aumenta las ansias locas de tenernos esas que nos consumen en deseo, esas que son para hacer el amor. ...

Entre noches perdidas y algunas encontradas

Esa primera noche mi amor, yo lamí tu malas intenciones y en el frío de esa noche fundimos nuestros cuerpos en el universo que encierra nuestro amor.  Escribo sobre tí, sobre nuestras noches porque es la forma de volver a tocarte, de regresar a vivir esas 3 noches, sumisa ante tus deseos, dejando que hagas llover el placer hasta mojarme en un cama. En tus brazos me consumo tan rápido como tu cigarro favorito. Ojalá la vida algún día te muestre la alegría que sembraste en mí con la caricia de tus ojos y que un día sientas la felicidad que se ha apoderado de mí al saber de tu existencia, amor mío, amor que ya no eres prohibido.  La combinación de nuestras sonrisas es la base lineal del espacio vectorial de mi felicidad, tu has pasado de cero a infinito en mi vida y ahora solo espero que quieras quedarte cada día otro poquito a mi lado, lo pienso mientras te observo dormir abrazado a mi, no importa el lugar, sólo es espacio que llenas con tu existir, mi felicidad....

¿Cómo me enamoré de mi jefe? (parte 2)

Un 24 de noviembre inició la historia más bonita de mi vida y la vida que sigo viviendo. Sus labios se juntaron con los míos, su mano acariciaba mi mejilla y yo me derretía en el asiento del copiloto. A pesar de saber que era una aventura para él mi mariposas se soltaron en el estómago, no podía separarme, hubiese podido pasar toda la vida ahí, besándolo. Los días pasaron y nuestra relación buscó el espacio, el tiempo y el lugar para continuar, nuestro amor que al principio se disfrazó de una aventura. Yo por un lado buscaba estar cerca de él, necesitaba su atención y la obtenía, él por su lado buscaba la excusa para que yo la demandara. Compartimos más que la cama, más que un almuerzo y más que un chat que me limitaba a imaginar su voz mientras lo leía, compartimos sueños y esperanzas en un amor que se esforzaba por ocultarse pero que al final decidió instalarse hasta el día de hoy. Me enamoré con cada característica suya que iba descubriendo y que era tan "lo que yo quie...

¿Cómo me enamoré de mi jefe? (parte 1)

-Te vas a quedar dormida. Así inició nuestro primer intercambio de mensajes, un día normal en el trabajo pero sin trabajo para mi, estaba aburrida y mal sentada lo que fue la suficiente excusa en sus palabras para hablarme, en esa primera conversación terminamos hablando de comida si mal no recuerdo un viernes de octubre. Tenía tres meses de estar trabajando en el lugar y fue hasta ese entonces que comenzamos a hablar. Los días fueron pasando uno a uno, entre pláticas a veces de trabajo y otras por pasar el tiempo, un día quedamos en ir a almorzar y ahí inició todo. A mi ya me llamaba la atención desde una reunión donde lo tenía sentado frente a mi y pude observarlo, me gustó y lo recuerdo hablando de perfil y yo observándolo, ¡me gustó su nariz!. La cita para ir a almorzar llegó y no sabía como me iba a sentir con él, aunque trabajábamos en el mismo lugar nuestras pláticas eran solo por chat excepto un buenos días que casi siempre pasaba dando; en el camino hablamos de todo un p...

¿Quererte yo?

¿estas loco? ¿como te voy a querer? Abril 12: Una habitación con luz tenue, una cama, una mesa, dos sillas y un tubo para realizar un baile. Tu y yo en ese lugar, la ropa como de costumbre estorbaba y lucía mejor sobre el suelo que cubriendo tu piel. Tus manos acariciaban mi cuerpo, comenzaban a poseerme, tomaste mis pechos entre tus manos y los succionaste al principio suave y luego con una intensidad feroz, me inclinaste sobre la orilla de la cama, dejaste tu erección a la vista y se reflejaba muy bien en aquel espejo, me cogiste. Subimos a la cama, te ofrecí mi vagina abriendo las piernas para que pudieras posarte entre ellas, soy tuya ¿recuerdas?, mis gemidos llenaban la habitación, te aferrabas a mis pechos mientras la excitación aumentaba, te mojé.  Si, es un gusto mojarte, no lo dudes pero tengo mas ganas de quererte a fondo antes de hacerlo. El amor es un demonio de esos que nos entran para acariciarnos, recostada a tu lado tus labios se encontraban a la deriva ...

Siento perderte cuando te pierdo

Nuestras discusiones han aumentado desde aquel momento donde nuestro amor secreto ya no fue tan secreto, tal vez en ese momento nos dimos cuenta que nos necesitamos pero también creció el miedo a perdernos, el miedo a que alguien voltee a ver lo que creemos nuestro, el miedo a que este amor desaparezca en el otro y quedarnos solos sufriendo. A veces cuando te siento perder me duele imaginar que serán de mis días sin ti, ¿será porque me siento muy apegada a ti?, comparo mis días por venir con el pasado y entonces vuelve a llenar mi mente de los recuerdo a tu lado, incluso los mas simples y lloro. Siento perderte cuando te pierdo por instantes, cuando no se de ti, me desespero de pensar que ya no volverás, que te he perdido para siempre y me aterra el pensarlo, quizá porque siempre guardo la esperanza de que no llegue nuestra despedida. Yo te amo, mas allá del tiempo y de la distancia, de lo que es correcto o no. Te amo mas allá de lo posible o imposible, en mis noches y en mis d...

Viajé al cielo entre sus brazos y con los ojos abiertos

Era un día normal, habíamos tenido una discusión pero las cosas no podían acabar así. Quedamos a las 6 en el mismo café y nos dirigimos a un parqueo nuevo y privado para "estacionarse" y platicar un rato. Las ansías salían por los poros de ambos, en la oscuridad del lugar nos estorbó la ropa, mis piernas se abrieron para poder recibirte y tu deseoso aceptaste la invitación. Nos dedicamos besos y caricias, nos dijimos palabras de amor y nos llevamos al clímax de un encuentro reconciliador. Tu sonrisa es mi tentación inmediata después de hacer el amor, tus palabras provocaciones y tus gemidos perversiones que se albergan en mi mente, te quiero como a lo que no se busca pero se encuentra, te deseo como no se necesita pero si se extraña y sobre todo de amo como a lo que no se puede pero se intenta. Me derrito cuando me revives las ganas con tu lengua, cuando me chupas el alma y los silencios y sobre todo cuando te hundes en mi vida y la haces tuya. Nos quedamos un momento s...