Ir al contenido principal

Entradas

Debo decir que te admiro

Debo decir que te admiro. Pero hay una lucha dentro de mi que no sabe que es lo que mas admiro de ti... Puede que sea tu dedicación a las cosas que te gustan, ¿acaba de salir tu expresión que intenta levantar una ceja?, te he visto en tu trabajo, siempre demuestras que sabes lo que haces aunque puede que no sea cierto siempre, te admiro porque sabes imponerte sin tanto esfuerzo y siendo siempre un caballero. Admiro tu inteligencia para hacer las cosas o para aprender a hacerlas, esa curiosidad que traes de nacimiento. Admiro de ti esa forma en la que haces que los demás te necesiten, yo incluida en esa lista, sabes exponer tus ideas, sabes demostrar tu inteligencia sin caer en ser un engreído y nunca he visto que te moleste enseñarle a alguien a realizar las cosas (excepto que sean tres veces...o cuatro, pero aun así lo haces). Te admiro por tu personalidad, supongo que es la experiencia de los años que te ha hecho saber llevar las situaciones, también debemos incluir que admiro ...

soy su puta!

Vayamos a cumplir una fantasía compartida, quiero ser tu puta privada por una noche. Un hotel, una habitación, un tubo en el centro, a su elección sonaba The Unforgiven. El se sentó en un banquillo junto a una pequeña mesa colocada en la habitación, esperaba un baile, yo nunca había hecho algo así, pero mi ropa comenzó a estorbar, tenia que acariciar un poco el tubo, dar unas vueltas y comenzar a quitarla, primero fue la blusa, seguida del pantalón que no colaboraba del todo (tenia que hacer un comentario ridículo), mi sostén cayó en sus manos, vi como lo apretaba hacia su olfato, mientras la música continuaba sonando y yo debía moverme para complacerlo, mi tanga cayó y estaba completamente desnuda, esperando por él y la música continuaba sonando. Él se acercó, su ropa comenzó a caer al piso, se encontraba atrás de mi, yo me sostenía del tubo y él comenzó a penetrarme, agarro por unos momentos mis pechos y con fuerza atraía mis caderas hacia su sexo; pasamos a la cama, me coloc...

De los placeres de la vida

Estabas allí, recostado sobre una cama, podía observar tu espalda, la recorría con mis dedos, cada centímetro de tu piel estaba siendo mío y entonces quería recorrer tu espalda a besos, te sentía tan mío que nada podía arruinar ese momento, en el espejo estaba tu reflejo y yo a tu lado, los ojos nos brillaban, lo disfruté tanto, pero el tiempo como siempre hizo de sus galas y terminó el festín de mis ojos. Ese día, un viernes de lluvia nos encontrábamos amándonos en uno de esos hoteles que ha sido ya varias veces testigo de nuestro amor, de nuestro encuentros llenos de pasión, fui tuya de nuevo, sentí tu penetración e instantáneamente mi flujo comenzó a envolver tu pene hasta tenerlo completamente cubierto y mojado, mis brazos se aferraban a tu espalda, con cada penetración nuestra respiración aumentaba y entonces allí estábamos llegando al clímax de nuestros deseos, llegamos a ese momento donde no importa el lugar, la hora ni nadie, solo somos tu y yo muriendo por unos segundos y...

Y te vi

Y te vi, pensé que no eras un si, debías ser un no, un rotundo NO, un no a tantas cosas en las que sabía que iba a caer, pensé mil veces en que esto no podía pasarme, tenia la firme convicción de que no andaría con un hombre casado, ¿por qué? simplemente iba en contra de lo que era, de mis valores posiblemente. He descubierto que todos tarde o temprano si tenemos la oportunidad de amar, si somos correspondidos al final lo que me nos importa es la situación en la que se encuentre la otra persona para poder estar juntos, y entonces te vi; capturaste mi mirada, mis pensamientos comenzaron a pertenecerte, te infiltraste como un ladrón de corazones y resultaste en mi alma. Te vi y resultamos en un restaurante, almorzando en el entorno que los dos quisimos, nuestros ojos se buscaban, nuestras miradas se atrapaban, mis labios te deseaban, como no te atrevías un dulce de postre fue el detonante perfecto para iniciar algo, el beso mas rico que había sentido, creo que nunca había sido tan de...

A mi madre

Aun a mi mente vienen algunas imágenes de mi infancia, por los motivos que tu y yo ya conocemos solo te veía los fines de semana, recuerdo que mi "madri" me llevaba a verte algunas veces y siempre pasaba por las jardineras del Hotel Camino Real cortando una flor para llevártela, supongo que a esa edad era la mejor forma de demostrarte mi amor. Los años han pasado y hoy me siento en la necesidad de agradecer todos los esfuerzos que has hecho por mi, se que no ha sido fácil ese camino que emprendiste hace ya algunos años, admiro tu valentía de convertirte en madre, tu tenacidad para lograr lo que te has propuesto siempre, tu carácter porque te hace estar donde estas y a mi me hace sentirme orgullosa de ti. hoy se que tus regañados y los castigos que a veces me imponías eran necesarios, se que no ha sido fácil nada de esto para ti pero ¿a que mujer le enseñan a ser madre?, podría decirte que eres la mejor de las madres pero prefiero pensar que eres perfecta y que Dios no se ...

Un café para pensarte

Las gotas de agua están cayendo, se observan sobre los vidrios del edificio, el clima ha pasado de ser muy caluroso a frío, el día se ha puesto gris, por alguna extraña razón disfruto este clima de lluvia, en mi escritorio el humo del café lanza un agradable aroma, el café me hace pensarte. Me encuentro sola, existen algunos kilómetros de distancia entre nosotros, te estoy pensando, siento como mi piel se eriza mientras recuerda el roce de tu piel, recuerdo tus besos, esos que a veces son suaves, con amor y otras veces son intensos, llenos de deseo. La tarde esta a punto de llegar a su fin y mientras se observan algunos rayos de sol, el cielo comienza a despejarse. Lanzo algunos suspiros mientras continuo pensándote, vienen los recuerdos de la mañana en la que estuve entra tus brazos, te abrazaba, acariciaba tus mejillas, tus ojos estaba cerrados, podía observar cada centímetro de tu rostro, en ocasiones nuestros labios se rozaban suavemente, tus manos acariciaban mis piernas lenta...

¿Una cogida ideal?

Estamos dándonos algunos besos suaves, nuestros labios cada vez hacen mas contacto y comienza el jugueteo de nuestras lenguas, nuestras manos haciendo de las suyas con pequeñas caricias por nuestros cuerpos, tu mano entre mi pelo tirando de el y llevándome mas hacia ti. Tus manos comienzan a subir por mi espalda bajo la blusa, una y otra vez hasta quedarse atoradas con el broche del sostén, con un suave movimiento lo desprendes, desabrochas mi blusa y la sacas, terminas de quitar el sostén y observas por unos segundos mis pechos al desnudo, bajas a mi cuello mientras tus manos están en mis pechos, erizas mi piel. Comienzo a desabrochar tu camisa mientras nos besamos, logró quitártela y me pegas hacia tu pecho, mis pezones están justo rozando tu piel, bajas y los acaricias mientras le das un suave beso al pezón seguido de una mordida y haces que suelte el primer gemido intenso: "ahhh", comienzo a desabrochar el cincho que sostiene tus pantalones seguido del broche, tus p...