Ir al contenido principal

¿Una cogida ideal?



Estamos dándonos algunos besos suaves, nuestros labios cada vez hacen mas contacto y comienza el jugueteo de nuestras lenguas, nuestras manos haciendo de las suyas con pequeñas caricias por nuestros cuerpos, tu mano entre mi pelo tirando de el y llevándome mas hacia ti.

Tus manos comienzan a subir por mi espalda bajo la blusa, una y otra vez hasta quedarse atoradas con el broche del sostén, con un suave movimiento lo desprendes, desabrochas mi blusa y la sacas, terminas de quitar el sostén y observas por unos segundos mis pechos al desnudo, bajas a mi cuello mientras tus manos están en mis pechos, erizas mi piel.

Comienzo a desabrochar tu camisa mientras nos besamos, logró quitártela y me pegas hacia tu pecho, mis pezones están justo rozando tu piel, bajas y los acaricias mientras le das un suave beso al pezón seguido de una mordida y haces que suelte el primer gemido intenso: "ahhh", comienzo a desabrochar el cincho que sostiene tus pantalones seguido del broche, tus pantalones caen y tu continuas acariciándome, bajo tu ropa interior pero antes puedo notar tu excitación previa con un pequeño circulo de que te has mojado, tu pene está erecto y húmedo, lo acaricio con mi mano mientras bajo lentamente hacia él y lo rozo lentamente con mi lengua por la cabeza, luego bajo hacia tus testículos, los saboreo por unos instantes y subo rozando con mi lengua todo tu pene, formo un agujero con mis labios e introduzco todo tu pene en mi boca, hasta el fondo, hago algunos movimientos saboreandolo dentro de mi boca, me pides que me detenga y subo hacia tus labios, me besas mientras terminas de quitar mi pantalón.

Me encuentro en cuatro justo a la orilla de la cama mientras bajas lentamente mi ropa interior, acaricias mis nalgas mientras las rozas con tu pene que continua erecto, estas buscando mi vagina, haces algunos intentos por meterla, lo haces suave, disfrutando ese momento mientras me haces sacar varios gemidos de placer, sigues penetrándome una y otra vez a un ritmo suave, luego tomas mi pelo y comienzas a darme nalgadas mientras aumentas el ritmo de tus penetraciones, me haces tener el primer orgasmo mientras sientes como mi excitación se resbala por tus testículos hasta llegar a tus piernas y mis gemidos, el pronunciar tu nombre te hacen notar que lo he disfrutado.


Estás recostado y ahora me siento sobre tu pene, mis piernas están al frente y me muevo suave de arriba hacia abajo mientras desde tu angulo puedes observar como entra y sale de mi vagina tu pene, bajo las piernas y tu pene se va mas profundo, mis labios vaginales rozan con tus testículos mientras estos se mojan cada vez mas por mi excitación, llega un orgasmo más acompañado de mis gemidos nuevamente.


Decides cambiar de posición y ahora estas sobre mi, subes mis piernas hacia tus hombros mientras rozas mi clítoris con la cabeza de tu pene que esta ardiente,  me excitas más y haces que mi vagina necesite tenerte dentro, me penetras con fuerza mientras continuas tocando mi clítoris, posterior a eso bajas mis piernas de tus hombros y te recuestas un poco sobre mi, tus gemidos son mas intensos y tus penetraciones cada instante mas profundas, te pido que no te detengas, mientras te vuelves loco besando apasionadamente mis pechos, estamos a punto de acabar y siento como comienza a salir tu semen, a llenar toda mi vagina de ti, escucho tus gemidos, tu respiración agitada, tus ultimas penetraciones en lo mas profundo de mi hasta que los dos perdemos fuerza y nos quedamos en el medio de la nada.


Fumamos un cigarrillo mientras te abrazo con mis piernas y te recuestas en mi pecho, ¿y si te invito a una copa?





TAG. 

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Debo decir que te admiro

Debo decir que te admiro. Pero hay una lucha dentro de mi que no sabe que es lo que mas admiro de ti... Puede que sea tu dedicación a las cosas que te gustan, ¿acaba de salir tu expresión que intenta levantar una ceja?, te he visto en tu trabajo, siempre demuestras que sabes lo que haces aunque puede que no sea cierto siempre, te admiro porque sabes imponerte sin tanto esfuerzo y siendo siempre un caballero. Admiro tu inteligencia para hacer las cosas o para aprender a hacerlas, esa curiosidad que traes de nacimiento. Admiro de ti esa forma en la que haces que los demás te necesiten, yo incluida en esa lista, sabes exponer tus ideas, sabes demostrar tu inteligencia sin caer en ser un engreído y nunca he visto que te moleste enseñarle a alguien a realizar las cosas (excepto que sean tres veces...o cuatro, pero aun así lo haces). Te admiro por tu personalidad, supongo que es la experiencia de los años que te ha hecho saber llevar las situaciones, también debemos incluir que admiro ...

Una noche mas, la historia continúa.

El primer viernes del mes de diciembre estaba por terminar, nosotros teníamos ya nuestros propios planes y yo me sentía mas que ansiosa de poder salir de la oficina y quitarnos todo ese lío de fingir que solo somos amigos, las 5 de la tarde marcaba el reloj. El tiempo ha pasado, nuestra vida ha cambiado, especialmente la de él, ahora ya no tenemos que ir a un hotel para amarnos, ahora en la medida de lo aceptable es libre, fue mas de un mes donde los problemas hicieron su presencia y aunque todo no está solucionado el tiempo es el único que irá colocando todo como debe de ser, por el momento seguimos juntos y he aquí el relato de nuestra ultimo recuerdo. Nos dirigíamos en su carro por las calles de la ciudad nuevamente ¿al norte?, hicimos una parada en un supermercado, necesitábamos algunas cosas para su departamento entre ellas unas cervezas y los ingredientes para las micheladas, algo para picar, cigarrillos, cartas...Llegamos a su departamento y tras acomodar las cosas, él ence...

En sus palabras, quizá.

Ella no cree en nada, tal vez ni en el amor que le profeso pero necesita que le bese sus inseguridades, que acaricie sus miedos y que abrace los malos recuerdos, ella me necesita sin aceptarlo. Pero ella decidió quitarse la curiosidad conmigo de como hacer el amor, de hacer que el amor exista. Creo que ya aprendió la lección, pero con lo persistente y necia que es, no se conforma con una y quiere perfeccionar el arte, ese que yo le enseño entre mis brazos, debajo de ella y en ella, su candado ahogándose de mi llave, yo ascendiendo y ella hundiéndose, solamente le he enseñado a hacer lo infinito entre sus muslos. Si la tuviera a mi lado, le haría el amor cada madrugada como lección de un amor que no se compra ni se vende, tampoco se regala, solamente se aprende. Cada uno de esos días abriría los labios para saborear los suyos, para saborear su sexo, me colocaría a su lado  y la castigaría metiéndosela y sacándosela mientras mi brazo acaricia su pierna y  sus caderas. Intent...