Ir al contenido principal

Fin.

No, él no la necesitaba ni siquiera para saciar sus instintos de hombre. Ella mas que tiempo le dedicó sus días pero él, siempre ha estado tan ciego y tan atrapado en la farsa que es su vida.

Ella lo quiso, no solo para una noche, no como se quiere a cualquier persona, lo quiso para enamorarse, para disfrutar la vida, para ser feliz. Quería ser su primer mensaje en las mañanas, su primer pensamiento al despertar, darle un beso por las noches antes de irse a casa, para mirarlo con amor, para que él conociera el amor. Lo quiso para dedicarle sus letras, sus besos, sus sueño, para hacerlo sonreír y poder tomar su mano. Lo quiso para recorrer su cuello, para saborear su piel, para erizarle el alma, para hacerlo sentir que era vivir. Pero para él ella solo fue un pequeño intermedio que duele en el corazón.

El, sabe mentir con verdades en las pupilas, sabe tocar sin sentir y sabe amar sin existir porque él solo sabe a mar.

Llegó el final de mis entradas al blog, quedaron muchos temas en el tintero pero los que están seguirán aquí y espero con el tiempo olvide su existencia. Fue una linda historia, un amor imposible y un hombre inalcanzable. Fue él quien decidió continuar con la farsa de una vida perfecta y soy yo quien ha decidido no escribir mas.

Siempre serás un recuerdo en mi remendado corazón. TAG

Comentarios

Entradas populares de este blog

Debo decir que te admiro

Debo decir que te admiro. Pero hay una lucha dentro de mi que no sabe que es lo que mas admiro de ti... Puede que sea tu dedicación a las cosas que te gustan, ¿acaba de salir tu expresión que intenta levantar una ceja?, te he visto en tu trabajo, siempre demuestras que sabes lo que haces aunque puede que no sea cierto siempre, te admiro porque sabes imponerte sin tanto esfuerzo y siendo siempre un caballero. Admiro tu inteligencia para hacer las cosas o para aprender a hacerlas, esa curiosidad que traes de nacimiento. Admiro de ti esa forma en la que haces que los demás te necesiten, yo incluida en esa lista, sabes exponer tus ideas, sabes demostrar tu inteligencia sin caer en ser un engreído y nunca he visto que te moleste enseñarle a alguien a realizar las cosas (excepto que sean tres veces...o cuatro, pero aun así lo haces). Te admiro por tu personalidad, supongo que es la experiencia de los años que te ha hecho saber llevar las situaciones, también debemos incluir que admiro ...

Una noche mas, la historia continúa.

El primer viernes del mes de diciembre estaba por terminar, nosotros teníamos ya nuestros propios planes y yo me sentía mas que ansiosa de poder salir de la oficina y quitarnos todo ese lío de fingir que solo somos amigos, las 5 de la tarde marcaba el reloj. El tiempo ha pasado, nuestra vida ha cambiado, especialmente la de él, ahora ya no tenemos que ir a un hotel para amarnos, ahora en la medida de lo aceptable es libre, fue mas de un mes donde los problemas hicieron su presencia y aunque todo no está solucionado el tiempo es el único que irá colocando todo como debe de ser, por el momento seguimos juntos y he aquí el relato de nuestra ultimo recuerdo. Nos dirigíamos en su carro por las calles de la ciudad nuevamente ¿al norte?, hicimos una parada en un supermercado, necesitábamos algunas cosas para su departamento entre ellas unas cervezas y los ingredientes para las micheladas, algo para picar, cigarrillos, cartas...Llegamos a su departamento y tras acomodar las cosas, él ence...

En sus palabras, quizá.

Ella no cree en nada, tal vez ni en el amor que le profeso pero necesita que le bese sus inseguridades, que acaricie sus miedos y que abrace los malos recuerdos, ella me necesita sin aceptarlo. Pero ella decidió quitarse la curiosidad conmigo de como hacer el amor, de hacer que el amor exista. Creo que ya aprendió la lección, pero con lo persistente y necia que es, no se conforma con una y quiere perfeccionar el arte, ese que yo le enseño entre mis brazos, debajo de ella y en ella, su candado ahogándose de mi llave, yo ascendiendo y ella hundiéndose, solamente le he enseñado a hacer lo infinito entre sus muslos. Si la tuviera a mi lado, le haría el amor cada madrugada como lección de un amor que no se compra ni se vende, tampoco se regala, solamente se aprende. Cada uno de esos días abriría los labios para saborear los suyos, para saborear su sexo, me colocaría a su lado  y la castigaría metiéndosela y sacándosela mientras mi brazo acaricia su pierna y  sus caderas. Intent...