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En sus palabras, quizá.

Ella no cree en nada, tal vez ni en el amor que le profeso pero necesita que le bese sus inseguridades, que acaricie sus miedos y que abrace los malos recuerdos, ella me necesita sin aceptarlo. Pero ella decidió quitarse la curiosidad conmigo de como hacer el amor, de hacer que el amor exista. Creo que ya aprendió la lección, pero con lo persistente y necia que es, no se conforma con una y quiere perfeccionar el arte, ese que yo le enseño entre mis brazos, debajo de ella y en ella, su candado ahogándose de mi llave, yo ascendiendo y ella hundiéndose, solamente le he enseñado a hacer lo infinito entre sus muslos. Si la tuviera a mi lado, le haría el amor cada madrugada como lección de un amor que no se compra ni se vende, tampoco se regala, solamente se aprende. Cada uno de esos días abriría los labios para saborear los suyos, para saborear su sexo, me colocaría a su lado  y la castigaría metiéndosela y sacándosela mientras mi brazo acaricia su pierna y  sus caderas. Intent...

270 días

Se que piensas que eres solo sexo y ganas para mi pero no es así aunque vale la pena arriesgar un orgasmo o unos cuantos por tu compañía efímera  a veces tan distante, vale la pena intentar demostrarte que hay un corazón que late por ti y unas venas llenas de sangre que retumban cuando se sienten tuyas. Soy esa que te dedica suspiros, pensamientos y deseos y que construye sueños contigo sin tenerte, quien sabe apreciar el tiempo que hemos compartido, esas pequeñas cosas que tiene cada momento desde las pequeñas arrugas que se forman a un lado de tus ojos cuando sonríes hasta la forma en la que a veces logro erizar tu piel.  Yo creo que el tiempo nos confundió, nos colocó a ti muy pronto y a mi muy tarde, es tan ingrato que a veces se disfraza de distancia y me deja suspirando por ti en el balcón de mi ventana. Nos confundió porque no supo darse cuenta de nuestro deseo aun antes de conocernos, fue un egoísta al tardar en aceptar su error hasta que el destino pudo arreglar un...

Tragos de luna en tu piel

Eres mis ganas cuando despierto, una parte de un deseo carnal que se sube a mi cabeza y un deseo sentimental que se aloja en mi alma. Eres mi fuente de deseo, el desespero de mi placer ¿imaginas cuantas veces has sido mio en los sueños?, no podrías imaginar cuantas veces he tocado mi sexo imaginándote en mi habitación sobre mi y escuchando en voz baja tus gemidos, esos de placer que a veces salen. Te escribo a ti para que sepas el mundo de sabor a placer y de amor que descubro en tu cuerpo y que solo yo quisiera probar. Vivo para verte reír y muero por escucharte gemir, y si me faltas alguna vez ¿como llego al paraíso si la escalera hacia ese lugar es tu piel? de adentro hacia afuera tus brazos han logrado cobijar cada uno de mis sentimientos, de mis deseos. Aprovecha mis lunares amor mío, úsalos como puntos suspensivos para que esta historia nunca tenga final. Recuerdo nuestro primer beso, ese beso que no era para nada común, ese que llevaba la necesidad de los dos, el deseo que n...

¿Le ponemos título?

El lugar es lo que menos les importaba cuando estaban juntos y podían demostrarse el amor mutuo, él la abrazaba por la cintura mientras plantaba besos sobre su mejilla y los labios, la acariciaba y hacia que su cuerpo se estremeciera y comenzara un incendio que solamente él sabia como terminarlo.  La habitación tenia una decoración moderna, luz blanca y una tina, todo acomodado para ser un nido de amor y de pasiones. Entraron al lugar y pronto comenzaron a despojarse de su ropa, como aquellos amantes que se conocen de hace mucho. Se acomodaron en la cama con la ropa interior aun puesta y una sábana que a penas lograba cubrirles la piel, se abrazaron y comenzaron a besarse despacio mientras sus manos buscaban el camino hacia sus zonas eróticas. La ropa que aun quedaba comenzó a estorbar y la hicieron caer, continuaron dándose algunos besos y caricias, el se colocó recostado en la cama dejando su pene a merced de ella, sus labios comenzaron a recorrer su cuello  y haciendo un...

Su amante, su reino.

Tu reino es en la parte infinita de mi imaginación, allí ese pacto llamado amor que un día terminará prevalecerá vivo mientras no pierda la conciencia, entonces allí es el único lugar para siempre o mientras pueda recordar donde nos amaremos. Soy tu amante, esa que enciende tus deseos mas oscuros y desenmascara la persona que quieres vender al mundo, soy la que hace que tu piel se estremezca, la que te da la libertad para amarme o solo desearme, no ruego por amor porque tu amor es mio y tus deseos hacía mi son tus únicas erecciones reales. Soy tu amante y quien te ama porque aunque en mis noches de soledad donde mas te necesito no este tu presencia tu recuerdo es mio, te imagino a mi lado haciendo que cada centímetro de mi piel se queme y dándome tus besos que son la ducha de mi infierno. Disfruto la textura de tu piel, el sabor de tus besos, el olor de tu camisa sudada, el tono de tus murmullos, disfruto el placer carnal del que hemos gozado en una cama desordenada en algún lugar ...

De castillos en el aire

Nos conocimos hace algunos años en un curso de la universidad seguramente, nunca hablamos y solamente tuvimos alguna mirada furtiva que se escapaba a veces cuando uno de los pasillos de la universidad se volvía estrecho y debías de ver a la persona que tenias que esquivar. Pasaron algunos años y las casualidades de la vida nos llevaron a trabajar en la misma empresa, el con un ISP importante del país y yo con una pequeña empresa que brinda los servicios, nuestra relación comenzó por el intercambio de algunos correos, el chat, algunos almuerzos y una que otra salida cordial. El tiempo pasó y poco a poco nos comenzamos a buscar más, a frecuentar, el chat se hacia pequeño para esas grandes platicas con temas tan simples que nos llevaban siempre jugando de uno en uno, los sentimientos comenzaron a surgir y entonces nos encontramos un día en el mismo lugar con las circunstancias del tiempo a nuestro favor, nuestros ojos jugaban a delatarnos y entonces con una voz suave y algunas palabras...

Sus 7 orgasmos

Nuestros labios se encuentran en un jugueteo de nuestras lenguas, nos recorremos hasta llegar un poco mas lejos que el alma, los botones de su camisa comienzan a abrirse soltados uno a uno por mi, su respiración comienza a acelerarse un poco mas y en sus pantalones comienza a sobresalir su excitación, solté el cincho de su pantalón seguido de los botones mientras doble las rodillas y hacia un camino hacia abajo, sus pantalones cayeron un poco, introduje mi mano entre su bóxer azul oscuro y allí encontré su excitación, esto mi amor es el relato de tus 7 orgasmos. Comencé a jugar con mi lengua alrededor de su sexo, la pasaba lentamente por su entrepierna, bajaba un poco hacia sus testículos y regresaba, en un improvisto coloqué mi boca en la cabeza de su pene mientra comencé a bajar con toda la paciencia del mundo, suave y con mi lengua mojada mientra su pene entraba en mi boca y podía escuchar su primer gemido, seguí así durante unos segundos mientras pensaba en esa sensación que me c...